lunes, 1 de octubre de 2012

30.12.89 Idéuhl


Recuerdo que el agua estaba helada, se me cortaba la respiración, pero eso me gustaba. Los peces de colores, que eran bastante pequeños, pocas veces salían de su escondite. Me quedaba maravillada y podía pasarme horas y horas observándolos. Casi todos los días íbamos al lago, pero solos mi padre y yo, el bosque era todo nuestro y de nadie más.
Mi pelo rojo tenía las puntas mojadas y no hacía nada más que chillar una canción a los peces, que de vez en cuándo se asustaban al oírme cantar, y mi padre siempre se reía mientras me decía:

-No chilles o ellos vendrán.

Todos los niños del pueblo estábamos asustados por culpa de 'ellos' aquellos que se escondían en la profundidad del bosque,aquellos que que fueron desterrados en la batalla, aquellos que con un leve suspiro te arrancaban el alma sin piedad.Todos les teníamos miedo, todos menos Tÿm. Sus ojos verdes nunca habían tenido miedo, y su sonría traviesa se escondía siempre que le miraba.

Solo tenía 9 años, 9 años...eso me marcó para siempre, y mi padre era tan joven...Recuero que, estaba enfadada por lo que me había dicho mi padre, no me gustaba que los mencionase, porque aunque no tuviésemos un nombre para caracterizarlos  simplemente con ver los ojos asustados de cualquier persona ya sabíamos que había pasado. Estuvo riéndose durante bastante tiempo. Me sumergí en el agua para no oír sus carcajadas y el agua helada me puso la piel de gallina y me despejó la cabeza, me gustaba pensar que era otro pequeño pez rojo en el lago, que un día podría llegar a vivir en el agua entre el bosque y sus ruidos, poder despertarme con el cantar de los pájaros, pero no, jamás podría vivir en el agua, ni me despertarían los pájaros del bosque, si no que mi madre ya me estaría gritando por volver a quedarme dormida y no haber cuidado las gallinas. El pez se me escurrió entre los dedos y empezaba a quedarme sin aire, cuándo volví ala superficie no escuché la risa de mi padre, ni el canto de los pájaros, ni tampoco el ruido de los árboles. ¿Dónde estaba? ¿Se había escondido de mí para asustarme como hacían Margaret y Rosë?. Cogí una gran bocanada de aire y grité con todas mis fuerzas.

-¿Papá? ¿Papá dónde estás? No da gracia, tengo miedo. Sé lo diré a mamá.- No era bueno que una niña caminase sola por el bosque en invierno, era peligroso.

De pronto alguien salió entre las rocas, reconocería eses ojos verdes valientes en cualquier lugar, y esa sonrisa traviesa que nunca era para mí, siempre para las demás chicas que no eran raras. ¿Quien iba a querer a la niña con el pelo del mismo color que el color prohibido? ¿Quién? Nadie, incluso yo lo odiaba. Solo mi madre y mi padre lo apreciaban de verdad. Su pelo negro azabache estaba mojado, luego me miró con desprecio.

-Papá corre, corre tengo miedo.- dijo imitando mi voz descaradamente, mientras se acercaba a mi nadando.

-Cállate Tÿm. ¿Que haces aquí?. Deberías estar en la escuela con la señorita Promt.

-Hago lo mismo que haces tú aqui, nada. Ah,tú cantas a los peces, bueno, yo no diría cantar.- y me echa agua la cara.- Yo diría más bien hablar el idioma de los monos.

-¡Oh lárgate! Tú seguro que cantas peor que yo.

-Nunca me has oído cantar, no me oirás nunca, niña rara.

-Yo no soy rara.-Le espeté mientras me alejaba de él nadando, tenía lágrimas en los ojos y estaba roja a causa del enfado, le odiaba, nunca seríamos amigos. Yo era la buena y él el malo, siempre será así.

-¿Ya te vas? COBARDE. Eh, espera, sé donde está tu padre.

Me paré en seco, nerviosa, me había olvidado completamente de mi padre, cuánto tiempo había pasado. ¿10 minutos? Eso era mucho, mucho tiempo.Giré en seco y miré a los ojos de Tÿm sin poder decir completamente nada, al ver mis ojos castaños comprobó mi miedo y sabía a lo que me refería. Su piel que normalmente era más morena que la mía, en ese momento era más pálida que la cal. Me agarró de la muñeca, y mojados y fríos salimos de las oscuras aguas para adentrarnos al bosque.

-Dime a donde a ido, por favor Tÿm, por favor.

-Se ha ido por los árboles que hay al norte.- Saltamos un tronco que quizás algún animal había derribado, cada vez me agarraba más y más la mano, tanto que me hacía daño.

-Cuidado me haces daño.- y de pronto escuchamos un grito.- ¡PAPÁ!.

Corrimos sin rumbo durante 5 minutos, estaba perdido, lo sabíamos, si fueron ellos ya no había marcha atrás. Hasta que por fin vi su lanza, y con una mano ensangrentada intentaba coger al ciervo muerto a sus pies. Se giró al escuchar nuestras pisadas y sonrió ampliamente, luego vio nuestras manos entrelazadas y arqueó una ceja. Tÿm me soltó la mano de golpe.

-Zäba, ahora mismo iba a buscarte .-mira dijo señalando al ciervo.- Hoy en el pueblo tendremos un banquete.
- ¡¿Por que no me has dicho nada?! ¿Por que te has ido sin avisar?.- y comencé a llorar mientras corría para abrazarle.
-Estabas muy ocupada gritando, perdón, cantando a los peces, cariño. No pasa nada estoy aquí.

Y sin previo aviso ellos aparecieron. Sus cuerpos, que son dos veces que el de un hombre adulto, estaban agachados y de entre sus dientes una masa viscosa y negra manchaba la hierba. Una garra se levantó en el aire y todo se volvió negro.
Mi padre no volvió a hablar jamás, Tÿm no me volvió a mirar con eses ojos verdes valientes, y yo no volví a ser la misma.

8 comentarios:

  1. Hola cielo, tu blog es precioso, quiero seguirte pero no encuentro la opción, me pasaré más adelante para ver si puedo jeje un fuerte abrazo <3

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    1. ¡Buenas tardes Sweet Madnessª
      Muchas gracias, a mi tu blog, es que me ha enamorado, de verdad.
      Ahora ya podéis seguirme, ya he activado el botón de seguidores.
      Un fuerte abrazo de mamut♥

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  2. Holaa!
    dios que bonita entrada.. aunque es un poco triste el final.. pero que eran osos?
    Me gusta como escribes, has echo que me enganche al texto.. Pobrecita la niña, yo también estaba preocupada por si le había pasado algo al padre!
    Quería agradecerte tu comentario, quiero seguirte, pero no se desde donde, porque al no tender lo de los seguidores creo que no puedo.
    Dime como y te sigo, y no sigo a cualquiera, solo sigo a las personas que de verdad me gustan sus textos y sus blogs, no lo hago por compromiso.
    ¡ Un saludo !

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    1. ¡Buenas! Pues muchas gracias, me alegro de que te haya gustado mi entrada, ahora ya puedes seguirme, es que tenía el botón de seguidores desactivados, pero ya está. La verdad, yo también sigo solo a los blogs que me interesan y el tuyo me ha gustado mucho, espero seguir con la historia de Zäba.
      Besos de esquimal♥

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  3. ¿Es el comienzo de una historia? escribes bastante bien ya te sigo.
    Saludos!

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    1. Buenas noches. Pues sí, es el comienzo de esta historia.
      Gracias, yo también te seguiré. Besos♥

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  4. Señorita, tu sabes quien soy, y yo se quien tu eres, así que te seré sincera, estahistoria me ha encantado, bueno el principio de una historia, la verdad que escribes bastante bien, muy bien diría yo, mejor que yo podría decir incluso, ya que yo no me considero muy buena la verdad.
    Enserio me ha encantado, la historia tiene gancho, aunque me recuerda a una historia que leí hace tiempo, que pronto retomaré la lectura, pero enserio ME ENCANTA.
    Sigue así, y ya sabes, te recomendaré en cuanto pueda.
    Un beso de la pequeña Sherlyn.
    Te sigo.

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    1. Hola señorita Lyn. Me alegra muchísimo que te haya gustado/encantado. Es muy importante que me lo digas tú, porque te conozco y ya sabes, escribes genial.
      Besos♥

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