jueves, 8 de noviembre de 2012

Capitulo 4. La verdad



Por una milésima de segundo, me pareció volver a ver una pequeña chispa en sus ojos marrones. ¿Había hablado después de tantos años? No, creo que no, es mi mente, que me ha engañado por segunda vez. 'Tiene que haber un explicación lógica', me decía a mi misma,pero en el lugar en el que vivía nada tenía sentido. Un pueblecito adentrado en un oscuro bosque, atacado por seres macabros. Ni una pizca de lógica.

Solo recuerdo que todo se volvió mudo, que alguien me agarró por detrás, provocando que mi vestido se rajara por un lado, no me importó, seguí pataleando y de pronto, me encontré sentada en una incómoda silla de mi cocina. Dereck Slevender me agarraba de las muñecas, produciéndome un leve dolor en ella. ¿Que había pasado?.

-Dereck... yo... ¿Qué ha pasado?

-No lo sé, he venido a buscarte, te acuerdas? Hoy es el baile. Me encontraba en el umbral de la casa, hablando con tu madre, cuándo escuchamos unos gritos, y estabas como gritándole a tu padre. Por primera vez, él tenia expresión en la cara...

Le dejé con la palabra en la boca, corrí hacía la habitación de mis padres y allí estaba, sentado tranquilamente con mi madre, él la viva imagen de la tranquilidad, mientras mi madre estaba a punto de arrancarse todos los pelos rubios de su cabeza.

-Tú y yo tenemos que hablar, y más vale que me expliques todo.

Cerré la puerta con un portazo y estuve a punto de empujar a Ron hacía una pared, cogí a Dereck por el brazo y lo saqué de casa casi arrastras. Estaba enfadada con él, simplemente enfadada sin ningún porque, tendría que estar llorando de alegría, pero no. Así soy yo, él habla después de 5 años y yo me enfado.

Hacía frío, pero el fuego de la hoguera, y el baile, hacía que tuviésemos el suficiente calor en el cuerpo como para aguantar a la helada brisa. Coraline Vonisse, o como le llamamos todos: Cora. Si ayer, su pelo resplandecía, hoy prácticamente hacía daño a los ojos, su pelo era tan rubio, fino, liso, mientras que el mío era rizo y pelirrojo. Llevaba un vestido violeta, que realzaba sus delicados tributos. Y de pronto le vi a él, agarrándola por la espalda, mientras le agarraba la mano. Llevaba una camisa de color verde oscuro, y unos pantalones marrones, y su pelo negro azabache como la noche, estaba pulcramente peinado. Me giré y observé a Dereck, que hasta ahora no me había fijado completamente en él. Su pelo cobrizo estaba revuelto, le daba un aire más infantil, y sus ojos grises mostraban puro aburrimiento. Tan bien llevaba una camisa blanca, que estaba doblada en las mangas, supuse que sería de su hermano mayor, Athan. La verdad es que estaba muy guapo e informal, pero Tÿm destacaba entre todos.

Dereck y yo, estuvimos bailando un rato, bueno, más bien eso no era un baile, lo nuestro eran gestos que no iban acorde con la música, pero lo pasamos bien y nos reímos mucho. Todo el mundo bailaba con todos, se rían, corrían, excepto Cora y Tÿm, parecían sumergidos en su pequeño baila, los dos agarrados, mientras hablaban seríamente.

Dejaron de tocar, y el alcalde de nuestra aldea alzó la voz.

-Queridos jóvenes, habéis sido citados, no solo para un baile, si no que hoy vais a saber toda la verdad, sobre ellos.- se escuchó leves murmullos, y todos miramos a nuestro alrededor, un poco alterados.

Tenía un nudo en es estómago, y mi corazón palpitaba muy fuerte. Agarré con fuerza la mano de alguien, en ese momento no me importó quién era.Esa persona me devolvió el apretón en la mano, y sus ojos verdes valientes se encontraron con los míos.

-Silencio, por favor. Hoy, podréis empezar a llamarles por su verdadero nombre, ellos son los Kaldranls.

Capitulo 3. ¡Click!